2024 Columnas Elsa Lever M. 

La esencia de la salud

Loading

Por Elsa Lever M.


Estamos viviendo una época en la que “estar saludable” se ha vuelto una moda, por la que puedes hasta sufrir rechazo de tu círculo social o familiar si no cumples con ella; una obligación de ser “políticamente correcta”.


La alimentación es la base de una buena salud. ¿Te suena? Seguramente sí y pensarás que no te estoy diciendo nada nuevo. Y tienes razón. Pero eso es precisamente lo que quiero recordarte, porque nos suele llevar media vida entenderlo, aceptarlo y aplicarlo: la alimentación es la base de una buena salud.

¿Cuántos kilos más necesitas tener encima para aceptarlo? ¿O cuántos episodios más de colitis necesitas sufrir? ¿Qué tal más años de permanente inflamación, o de diabetes mal controlada? Tienes que poner alto a todo eso. Y no con pastillas “mágicas” o suplementos de moda, o haciendo dietas que de tan restrictivas se convierten en una agresión más a tu organismo y tu cuerpo.

Estamos viviendo una época en la que “estar saludable” se ha vuelto una moda, por la que puedes hasta sufrir rechazo de tu círculo social o familiar si no cumples con ella; una obligación de ser “políticamente correcta”. Se ha vuelto un concepto explotado comercialmente tanto por la medicina alópata como la naturista, en el que para volverte consumidora de sus productos, te venden el sueño de la salud, te venden un “estilo de vida”.

Ni siquiera se trata de estar fomentando una real cultura pro salud. Desde el momento en que cada suplemento cuesta más que una comida hecha en casa, nos habla de que es un negocio redondo. Y de pronto un día te das cuenta o alguien te hace notar la cantidad de pastillas, cápsulas (naturistas y/o alópatas), batidos, infusiones y demás cosas que tomas. ¿Pero qué tal tu alimentación diaria? ¿Cómo es? Sustituimos lo verdaderamente importante. Queremos lo más fácil y además creemos que lo es.

Desde el momento en que cada suplemento cuesta más que una comida hecha en casa, nos habla de que es un negocio redondo.

¿Qué es entonces lo que estoy tratando de decirte? Sencillo: que regreses a lo esencial, a la esencia de la salud, que es la alimentación (el ejercicio es otra historia). Que te olvides de ese delirante tren al que una vez que nos subimos, se nos complica bajar: el tren del “estilo de vida saludable”, explotado y comercializado hasta –permíteme decirlo- la náusea.

Hace algunas décadas la anorexia y la bulimia se volvieron, lamentablemente, una moda. Adolescentes y adultas incluso competían por el trofeo a la que comía menos, y pobre de aquella chica que tuviera un peso normal, común y corriente, y además aceptara su cuerpo. Trastornos alimenticios vueltos moda.

Ahora se trata, además, del mundo de los suplementos y los alimentos “verdes”. Y ay de ti si no pides tu jugo verde antes o después de entrar al “gym”, porque todas te dirán que no te cuidas. O tu infusión de frutos rojos por la tarde en la cafetería, claro, con tus respectivas dos o tres cápsulas en cada comida, de magnesio, zinc, clorofila, alga espirulina, hierbas suecas, vitamina c, omegas, coenzima Q10, y si estás buscando bajar de peso pues de pasadita también picolinato de cromo, orlistat, garcinia cambogia, fucus, phytolocca, entre muchísimas otras.

No. Detente. De verdad bájate de ese tren o pronto se descarrilará y tú saldrás aparatosamente herida.

En este mes de octubre que se celebra el Día Mundial de la Alimentación, vale la pena reflexionar sobre nuestros hábitos alimenticios en pro de nuestra salud. Cuídate mucho.

 

 

 

Te recomendamos también:

Mi premeno, meno y postmeno. ¿Y tú cómo vas?

Maternidad deseada: ser madre para amar

 

Más Contenido

error

Te gusta este sitio? Por favor compártelo con el mundo :)

YouTube
YouTube
Instagram
WhatsApp
FbMessenger
Copy link
¡La URL se ha copiado correctamente!